En su libro “Por la concordia”, el político catalán Francesc Cambó publicaba una conferencia sobre Cataluña pronunciada en 1923, en la Asociación Catalanista de la Barceloneta, durante la dictadura del general Primo de Rivera. El histórico político catalán defendía la Monarquía como solución al problema de Cataluña, como forma de integrar la peculiaridad de su tierra en la realidad de una España diversa. Cambó propuso la integradora fórmula monárquica frente a la republicana, aunque se lamentaba también de que hasta entonces no se le hubiera hecho caso.

“Existe en España una fuerza que durante siglos fue decisiva; que, aún hoy, especialmente en la España castellana, es considerable: la Monarquía. La acción de monarca habría podido luchar, victoriosamente, contra el espíritu asimilador de la raza castellana. Fijémonos solamente en las resistencias que habrían desaparecido, en los abismos sobre los que se habría echado un puente, de haber tenido cumplimiento la promesa real hecha en 1904 de que el monarca al volver a Cataluña hablaría en catalán. El punto más vidrioso, el máximo obstáculo, habría desaparecido.

En todos los Estados donde existen hechos diferenciales vigorosos, es la acción y la influencia del monarca lo que facilita la armónica convivencia de pueblos diferentes dentro de una misma unidad política. El rey no es de algunos solamente: es de todos. No es el instrumento de una hegemonía, sino el lazo de una concordia. Es él quien hace que la unidad política pierda la frialdad y la esterilidad de un pacto bilateral y tenga una base sentimental, efusiva, que los años y el ligamen de los intereses y las penas y las glorias pasadas en común acaban por transformar en unidad efusiva y se crea, espontáneamente, una fórmula de patriotismo común.

(…)

Un rey que pusiera la fuerza de su prestigio tradicional enfrente de espíritu asimilista castellano, haría incluso fácil la solución del problema de Cataluña. La Monarquía, en cambio, fomentando y estimulando la política asimilista, aumenta considerablemente las dificultades hasta hacerlo prácticamente insoluble.

Por este convencimiento creí que una Monarquía podía ser más eficaz que una República para la solución armónica del pleito de Cataluña. Con la República se renuncia a un factor que podría ser decisivo para aceptar, por el alma castellana, una solución no asimilista. Y me parecía a mí más fácil llevar la persuasión a un hombre que a todo un pueblo”.

Francesc Cambó, Por la concordia, Compañía Ibero-Americana de publicaciones, Madrid, 1930, pp. 160-163.