Escasas, escasísimas, son las obras de este filósofo anarquista alemán que se pueden leer en castellano. Ahora, gracias a la editorial “Enclave de Libros”, dispone el lector español de una de sus obras fundamentales titulada “La Revolución” (la otra obra fundamental de este autor es “Incitación al Socialismo”, hoy descatalogada) en la que sienta las bases de su original pensamiento por el que es considerado en el seno del anarquismo como un heterodoxo.

Para Landauer, y así lo expresa en “La Revolución”, el motor de la historia no es la Lucha de Clases sino la Voluntad de Poder. Lejos de considerar que la Historia se explica por métodos científicos como pretende hacer el materialismo histórico de Karl Marx considera que la dialéctica histórica se desarrolla alternando periodos revolucionarios utópicos con periodos de “Topías” siendo la “Topía” una realidad jurídico política y social y la revolución una negación de esa realidad. Así, en un primer momento existe una “Topía” que degenera y agobia a los individuos, los cuales en una explosión de espiritualidad niegan esa realidad durante un periodo revolucionario utópico que se agota rápidamente generando una nueva “Topía” que tendrá el mismo efecto ultimo de degenerar enfrentándose a una nueva revolución utópica. Topía (Realidad) – Utopía (Revolución) – Topía (Realidad) constituye la verdadera dialéctica histórica.

A lo largo de “La Revolución” Gustav Landauer elogia profundamente la sociedad de la Edad Media a la que considera una “una totalidad de unidades independientes” y una “Sociedad de Sociedades” ideal formada por multitud de entidades y corporaciones federadas entre sí y en las que cada una de ellas agrupa a individuos unidos entre sí por vínculos espirituales considerando a la Reforma Protestante del siglo XVI como la gran revolución y, por tanto, la gran negación, de la sociedad medieval que da origen del estado coercitivo actual. Ante tal afirmación, la obra de Landauer nos hace preguntarnos si la revolución definitiva no consistirá en una especie de reconstrucción de aquella sociedad medieval.

Landauer considera que la revolución se encuentra en el interior de cada uno de nosotros por lo que en el fondo propone una profunda transformación espiritual y moral del individuo que le permita, en unión con otros individuos, transformar la realidad global formando una nueva sociedad contrapuesta al estado. Esta idea de contraponer la sociedad al estado le aproxima notablemente al “Sociedalismo”, teoría política desarrollada en España a finales del Siglo XIX por los ideólogos políticos del Carlismo y según la cual toda la soberanía radica en la sociedad organizada orgánicamente y no al estado ni a la ley.

Gustav Landauer nació en Karlsruhe (Alemania) el 7 de abril de 1870 y murió asesinado en la prisión de Munich el 2 de Mayo de 1919 durante la represión de la Revolución Alemana. Con la muerte de Landauer, ardiente activista por la paz durante los años inmediatamente anteriores al inicio de la I Guerra Mundial e incluso durante esta, Alemania no solo perdió un eminente filósofo sino también un notable traductor al que, todavía hoy, se le considera el mejor traductor de las obras de Shakespeare al alemán.

Además de la edición de “La Revolución” que reseñamos y que tiene la ventaja de venir acompañada de una pequeña selección de otros textos menores del autor que nos permiten vislumbrar mejor el pensamiento de Landauer, también se puede encontrar en nuestro país su obra “Escepticismo y Mística. Aproximaciones a la Crítica del Lenguaje de Mauthner” editada por la editorial Herder.