Francesco Della Rovere

El pasado jueves la comisión de justicia del Parlament de Cataluña aprobó la moción presentada por el PSC-Units, para que se elimine el “monumento franquista” dedicado a los requetés que combatieron en el tercio de Nuestra Señora de Montserrat, que se encuentra en la montaña que lleva  precisamente el nombre de la Virgen “moreneta”. Los socialistas catalanes han querido convertir ese lugar donde se encuentran enterrados 319 combatientes de ese tercio, casi todos catalanes, en su particular “Valle de los Caídos” emulando a su dirigente Pedro Sánchez, y han tirado adelante esa propuesta como si fuera lo más importante y lo que más preocupa a los ciudadanos en estos momentos tan complejos tanto a nivel estatal como catalán.

Llama la atención que la propuesta la haga el PSC que se presentó coaligado a los restos de la devastada Unió Democràtica de Catalunya, con la presencia del democristiano Ramon Espadaler en la bancada socialista, lo digo porque Unió fue uno de los que más sufrió las consecuencias del ambiente de anarquía, caos y matanzas indiscriminadas que se creó en Cataluña entre 1936 y 1939, en la que muchos militantes de Unió fueron martirizados o estaban amenazados de muerte, no por ser de una formación política conservadora, sino simplemente por ser católicos e ir a Misa, como también encontraron la muerte los monjes de Montserrat. La victoria de las tropas de Franco con el apoyo de los tercios requetés significó el fin de ese suplicio y amenaza continua. Luego es evidente que los miembros de Unió no simpatizaron con el franquismo, pero eso es otra historia.

En la votación todos los grupos parlamentarios de la Comisión votaron a favor de la misma, PSC-Units, Comuns-PODEMOS, Junts per Catalunya, Esquerra y también Ciudadanos, solo el PP se abstuvo. Nadie quiere quedar como franquista, si el PSC no hubiera presentado la moción seguramente a nadie se le hubiera ocurrido, pero una vez presentada, nadie se atreve a ponerse en contra y ser señalado por los demás y por los medios de comunicación y las redes sociales.

Y digo que la propuesta no hubiera salido de otras formaciones nacionalistas, porque a pesar de su claro rechazo al franquismo, quien mas quien menos tiene antecedentes familiares en el carlismo catalán. Así por ejemplo nuestros fugados Puigdemont y Çomín, tenían abuelos que militaban activamente en esas filas, y esa es una de las explicaciones del porqué tantos líderes políticos independentistas están vinculados al catolicismo y es porque provenían de familias carlistas y por tanto muy católicas.

Se ha escrito mucho sobre la relación entre catalanismo y carlismo, lo que es evidente es que el carlismo tenía mucho arraigo en Cataluña y es totalmente injusto que se meta en el mismo saco franquismo y carlismo, porque las ideas del carlismo eran muy anteriores a la llegada de Franco. Es evidente que el clima contrario a los valores cristianos y de la tradición unió a militares, falangistas, carlistas,  incluso monárquicos de Don Juan y a muchos otros colectivos conservadores pero democráticos, después de la guerra empezaron las decepciones y la unificación política forzosa en un partido único y monolítico, lo que puso juntos a falangistas, carlistas y otros grupos, cuando no tenían nada que ver entre ellos.

La Comisión de justicia del Parlament ha dado seis meses al gobierno de la Generalitat para que ejecute la resolución, veremos si esto tira adelante o también se encalla como la salida de Franco del Valle de los Caídos, porque con unos gobiernos tan inestables como tenemos, cualquier día saltan elecciones y se va todo al garete. Lo que molesta a los socialistas, amparándose en la tan manida memoria histórica de su querido Zapatero es la bandera del tercio, algunas inscripciones bíblicas que dicen que están puestas para exaltar el régimen de Franco (?) y sobretodo una escultura de bronce, en la que se ve a un requeté malherido mirando al monasterio de Montserrat, con la siguiente inscripción: “Recorda el seu exemple i sacrifici – Terç de la Mare de Déu de Montserrat 1936-39”.

Pues eso, recordemos su esfuerzo y sacrificio, no lucharon para que se instalara el régimen de Franco, porque no tenían ni idea de lo que vendría después de la guerra,  sino para que se acabara la persecución religiosa y lugares como Montserrat pudieran volver a tener vida religiosa.