José Lázaro Ibáñez Compains, secretario general del Nafarroako Karlista Alderdia-Partido Carlista de Navarra.

Buenos días, amigos todos:

Es un honor estar tan bien acompañado en la capital del Estado español, de las Españas como nos diría nuestro Rey Carlos VII. También lo decimos aquí y ahora, con todo lo que significa para los carlistas, en estos momentos tan convulsos y difíciles de 2018.

Me ha tocado dirigir unas palabras y lo hago con toda humildad, desde el corazón, viendo que no estamos todos, faltan miles de personas de buena voluntad, que por diferentes razones no nos acompañan. La comodidad, compañeros, hace mella y estragos en esta sociedad tan materialista y enferma.

Nunca hemos tenido tantos medios económicos, tecnológicos y de cultura para avanzar hacia una sociedad más justa, y no los aprovechamos para servir al interés general, más bien al contrario, el individualismo y la corrupción campan a sus anchas, marcando el camino equivocado.

No puede ser, tenemos que reaccionar YA, ¡¡¡Basta ya!!!

Caminamos hacia la destrucción del planeta, el cambio climático es una realidad, debemos cambiar de actitud, aunar voluntades, mayores compromisos y organización antes de que sea tarde.

Las soluciones no son fáciles, éstas pasan por una regeneración total de las instituciones económicas y políticas que nos gobiernan.

Hay que poner en primer lugar a las personas, su diversidad, la solidaridad de los pueblos, la defensa de la naturaleza es una necesidad inaplazable, esta sociedad no nos sirve, está rota, en la Unidad de Cuidados Intensivos, no nos representa, debemos y podemos darle la vuelta.

Tenemos que tener claro que es una lucha contra viento y marea que merece la pena llevarla a cabo por respeto a nuestra historia, a nuestros mayores, a nuestros hijos y nietos también, que el futuro es de todos ellos, y que el ninguneo al Carlismo desde todos los ámbitos es una constante, lo mismo desde la derecha que desde la izquierda, porque seguimos molestando.

No podemos permitir que nos silencien y manipulen nuestra historia de casi doscientos años, Desde el minuto uno el Carlismo estuvo y está a favor de las libertades y de la justicia social para los más débiles, por supuesto que tenemos que reconocer nuestras equivocaciones y que hemos sido utilizados por los poderosos como carne de cañón.

¿Y quién no ha sido utilizado alguna vez?

De todas formas, compañeros, viendo como está el país, merece la pena nuestra presencia y entrega en la lucha por una sociedad más humana y con nuevos valores.

Por la regeneración de la Democracia, ¡¡¡Aurrerá!!!

¡¡¡Viva Don Carlos!!!