Hace unos meses, en el nº 1 de la revista Esfuerzo Común fue publicada una entrevista a Don Carlos Javier de Borbón Parma que reproducimos a continuación:

LAS ESPAÑAS

1. ¿Qué opina sobre el debate abierto para la reorganización territorial del estado español?

Más que un debate sobre la reorganización territorial del estado, es un debate sobre la definitiva organización territorial del estado.

Entre el Estado Unitario y el Estado Federal no hay nada, el llamado “Estado de las Autonomías” recogido en el Título VIII de la Constitución Española fue una solución de compromiso, dadas las complejas circunstancias en que se realizó la llamada “Transición”, pero no podía mantenerse indefinidamente en el tiempo y solo puede entenderse como un paso intermedio hacia el Estado Federal.

En este sentido, se ha de decir que ya es hora de superar el régimen autonómico y constituir un verdadero estado federal, que entronque con las tradiciones jurídicas y políticas de las Españas y que estuvieron vigentes en nuestro país hasta la irrupción del liberalismo político centralizador.

Entre el centralismo y los independentismos existe una tercera vía para España que es la solución Federal.. La propuesta federalista era una opción para nuestro país y un ideal que existe desde la primera época, concretada y desarrollada en los últimos doscientos años, comenzado en 1833 cuando el carlismo comenzó a combatir al centralismo liberal absolutista.Este federalismo ha de ser substancial permitiendo que cada pueblo de las Españas, constituido en Estado Federado, se gobierne de forma plenamente soberana con plenitud de desarrollo legislativo e impositivo propio. Este federalismo substancial que proponemos y que entronca con las tradiciones políticas de la antigua Monarquía Hispánica supondría la igualdad de todos en el derecho a desarrollarse de diferente forma.

El estado central debe ser un poder moderador entre estados federados, garantía de la unión de todos ellos y limitarse a la política exterior, la defensa y aplicar criterios de justicia distributiva garantizando la igualdad en los derechos fundamentales como el derecho a la vida, la educación, la salud, etc… a todos los ciudadanos con independencia del estado federado en que vivan.

2. ¿Qué solución habría al llamado “problema catalán”?

El llamado “problema catalán” más que un problema en sí mismo es la manifestación de un síntoma de un problema mucho más complejo, que no solo es la superación del actual marco autonómico por el deseo de mayores libertades.

Ese problema fundamental, a mi modo de entender, se encuentra básicamente en la ausencia de una idea comunitaria que aúne a todos los ciudadanos españoles en una tarea común con proyección de futuro.

No creo que sea una mayoría de españoles, pero en cualquier caso sí un número significativo de españoles, no se siente identificado con la idea de una patria como lugar común de convivencia y mucho me temo que desde los poderes públicos no se ha desarrollado la debida labor pedagógica al respecto a lo que hay que añadir la corrupción política que parece imperar y que alejan a los ciudadanos de las responsabilidades políticas al hacerles entender que la política no es una tarea al servicio del bien común.

Esta falta de identificación de un gran número de ciudadanos con un proyecto en común resulta de vital importancia porque deriva irremediablemente al individualismo más absoluto cuya perfección es el egoísmo de cuya presencia en nuestra sociedad ya existen algunas muestras.

Estos problemas, solo se resolverán tras un tiempo de reflexión sobre lo qué somos como país, lo que queremos y a dónde queremos ir. Tras esta reflexión se podrán proponer soluciones sobre las que llegar a acuerdos que nos permitan avanzar y prosperar construyendo un país que, hoy, parece existir por pura inercia del pasado.

Así pues, a su pregunta concreta, sobre la solución que yo día al llamado Problema Catalán, le contesto que con diálogo, avance hacia un federalismo substancial, pero sobre todo afrontándolo en conjunto con el problema fundamental que nos afecta a todos como sociedad: nuestra crisis existencial como país.

3. ¿Hay que mantener y potenciar los servicios públicos o incentivar las privatizaciones?

La pregunta no admite dudas. Los servicios públicos se han de mantener, potenciar y mejorar constantemente.

Hay servicios que son imprescindibles que no pueden dejarse a la regulación de las leyes del mercado y que el estado está obligado a prestar salvo que quiera perder su razón de ser.

La educación, la sanidad, la justicia, los grandes transportes, etc. son servicios imprescindibles para los ciudadanos y estratégicos para cualquier estado que no deben ni pueden privatizarse. ¿Se imagina usted una administración de justicia privatizada?, entonces ¿Por qué debe privatizarse la sanidad pública?.

La sanidad pública española, posiblemente es la mejor de toda Europa y debe seguir siéndolo. Tiene defectos y problemas como las llamadas “listas de espera”, pero tales problemas y defectos no justifican su desaparición o privatización, sino que por el contrario constituyen un aliciente para seguir trabajando en su superación.

Los servicios fundamentales de un país no pueden dejarse en manos privadas ni pueden gestionarse con el exclusivo criterio del beneficio económico. Son servicios de todos, que pagamos todos y deben servir a todos.

Igualmente, el estado debe favorecer la creación y mantenimiento de un sano sector público que, sin invadir ni coartar la libertad del sector privado, complemente y supla las deficiencias de éste. Así, por ejemplo, debería existir una banca pública de ahorro para los ciudadanos que tengan la intención de ahorrar y no aventurarse en el complicado mundo de las inversiones financieras.

4. ¿Hay que reformar la constitución de 1978?

De unos años a esta parte, la Constitución de 1978 está siendo muy cuestionada en temas constitucionalmente substanciales, como por ejemplo la organización territorial del estado.

No se trata de modificar un artículo o de corregir una errata, se trata de ir hacia otro modelo de estado y no tener esto claro es abrir un debate jurídico y político que se solo podrá cerrarse en falso para volverse a abrir el día de mañana.

Las cuestiones constitucionales son tan substanciales que no creo que sirva una simple reforma constitucional. Más bien habría que ir a un nuevo proceso constituyente.

JUVENTUD

5. ¿Qué opina del alto porcentaje de fracaso escolar en España (19% entre los jóvenes de 18 a 24 años)?

La educación y formación de los más jóvenes debe ser prioritaria para un país porque el futuro corresponde siempre a los más jóvenes y tan alto índice de fracaso escolar pone de manifiesto que el sistema educativo español tiene algún tipo de problema grave que se debe identificar y solucionar.

El alto índice de fracaso escolar entre los estudiantes se corresponde también con el alto índice de bajas por depresión que existe entre los docentes y todo ello es indicativo de que algo no funciona en el sistema educativo.

Aquí me gustaría indicar que las instituciones públicas tienen la obligación de proporcionar los medios adecuados para facilitar la formación académica de los jóvenes así como la elaboración de unos planes de estudios adecuados a los tiempos, pero que esa obligación pública debe ser correspondida por la responsabilidad de los jóvenes estudiantes materializada en el firme compromiso con el sacrificio que, en cada momento, pueda exigir el estudio.

La educación es la mejor inversión que un individuo y una colectividad pueden hacer hacia el futuro. Sin esa educación, no existirá investigación científica ni técnica ni ideas que solucionen problemas.

La educación forma parte además de una fase importante en la socialización del individuo, en la que el estudiante debe ser consciente de las responsabilidades que adquiere con los demás.

6. ¿Qué soluciones propondría para poder ofrecer a la juventud española un futuro y unos derechos básicos a los cuales no tienen acceso en estos momentos (empleo, vivienda, salud…)?

A los jóvenes hay que ofrecerles un proyecto de futuro, que tengan un motivo para esforzarse, para luchar. Un puesto de trabajo digno, la posibilidad de crear una familia, facilitar el acceso a la vivienda, guarderías, conciliación laboral…Todo esto será posible si se busca una sociedad en que la persona sea lo primero, no la economía, las ganancias, el privilegio o el destacar socialmente a cualquier precio, incluso perdiendo la dignidad.

SITUACIÓN INTERNACIONAL

7. ¿Qué opinión la merece la actual situación de la Unión Europea?

Evidentemente la Unión Europea está pasando un momento de crisis que está haciendo peligrar su viabilidad futura.

El euroescepticismo está aumentando exponencialmente y habría que buscar las causas que posiblemente se encuentren en que la Unión Europea se esté construyendo sobre parámetros estrictamente económicos que la llevan a ser vista, en parte con razón, como una superestructura burocrática totalmente alejada de los ciudadanos y de sus problemas.

Europa es importante y va a serlo más si miramos los desafíos económicos, medioambientales y geopolíticos a los que se enfrenta en el presente y a los que se enfrentará en el futuro. Europa tiene que ser menos burocrática, más flexible y más cercana al ciudadano.

¿Cómo verían los fundadores la Europa que tenemos hoy?, ¿Cuales son los valores fundamentales que ellos representan y que impulsaron el proyecto europeo?. Tenemos que reformar Europa para que esta sea fiel al proyecto originario.

Es necesario, comprender que las Instituciones son para las personas y no las personas para las instituciones por lo que la Unión Europea debe replantearse sobre los criterios de una Europa más social y menos burocrática centrada en el beneficio y el crecimiento económico.

8. ¿Hay que preocuparse con los brotes de racismo y xenofobia en Europa?

Nosotros, los carlistas, por nuestras raíces cristianas, tenemos que combatir siempre cualquier brote de racismo y xenofobia. Creemos que todos los seres humanos están criados a imagen y semejanza de Dios, por lo que no podemos compartir ninguna forma de discriminación, marginación u opresión. Esto está en la base de nuestros valores.

9. ¿Es la inmigración un peligro?

El papa Francisco ha dicho que, que hay que acoger y aprovecharse de la cultura y nuevas formas de vida que traen a nuestras sociedades ricas, occidentales, quienes emigran forzados por razones de guerra, económicas o laborales. Creo que hay que solucionar el problema en su origen, en los países en los que solo hay dictaduras, guerras, pobreza e injusticias, pero una vez que llegan a nuestras fronteras, hay que tratarlos como lo que son: personas. Hay que terminar con el miedo a quien es distinto. Del mismo modo, no hay que desatender las situaciones económicas y sociales que los pueblos europeos presentan en nuestros días, lo que obliga a organizar de manera segura y generosa el flujo migratorio, asegurando que los países receptores pueden atender las necesidades de los inmigrantes, de cara a que estos puedan asimilarse y asumir como propios los valores que han construido Europa desde hace siglos.. Los carlistas sabemos lo que es tener que vivir en el exilio, abandonar tu patria, empezar tu vida en otro país…..

10. ¿Cómo se explica el triunfo electoral de Donald Trump en EEUU?

Pienso que la América profunda, en la que tiene mucho arraigo el fundamentalismo religioso y una visión algo deformada del patriotismo, junto a la mala imagen de los partidos demócrata y republicano, han hecho que Trump ocupe la Casa Blanca.

Hay que estudiar profundamente este hecho tan inesperado.

11. ¿Cree adecuada la política que la Unión Europea está desarrollando respecto a Rusia?

Rusia es un gran país, es el país más extenso del mundo con un enorme potencial y es una potencia europea que puede servir de puente, por sus especiales características, con Asia.

La Unión Europea, debería intentar tener buenas relaciones con Rusia y colaborar con ella en un plan global de integración europea que incluyera a la propia Rusia.

La actual política de confrontación con Rusia no es buena para nadie. La política de la Unión Europea hacia Rusia no puede ni debe ser monopolizada por el

interés de unos pocos de sus miembros sino que tiene que buscar el interés colectivo de todos los socios europeos y además armonizarlo con los propios interés de Rusia en unas relaciones que permitan alcanzar unos compromisos político-económicos en un plano de igualdad y confianza recíproca.

12. ¿Considera que el problema ecológico viene planteado solo por políticas económicas inadecuadas o también parte de un problema moral del que todos somos partícipes?

Si llama problema moral a determinados hábitos de consumo generalizados… aunque yo prefiero llamarlo “comodidad destructiva”.

Ciertamente las empresas deben producir con responsabilidad hacia el medio ambiente poniendo en sus cadenas de producción todos los medios técnicos posibles para evitar la agresión al medio ambiente, pero no se puede cargar exclusivamente sobre la industria toda la responsabilidad en la salvaguardia del medio ambiente, también existe una responsabilidad individual y colectiva de los consumidores.

Mire usted, ninguna industria va a producir aquello que no se vende ni va a producir más de lo que pueda vender, así pues existe una responsabilidad compartida con el consumidor en la defensa del medio ambiente.

Hay que producir de manera responsable y sostenible, muy cierto, pero también hay que consumir de forma sostenible y responsable.

Sobre el consumidor pesa la responsabilidad hacia el medio ambiente de reducir el consumo innecesario, reciclar lo consumido y consumir adecuadamente.

El medio ambiente se enfrenta a un problema con las bolsas de plástico, pero es el consumidor quien, en vez de reciclar la bolsa de plástico utilizándola una y otra vez en numerosas ocasiones, opta por reclamar una bolsa de plástico cada vez que va al supermercado y el cobrarlas no ha solucionado el problema pues la comodidad empuja al consumidor a preferir pagar el precio de la bolsa de plástico en vez de ir con ella en el bolsillo por si se le ocurre comprar algo mientras pasea.

Todo el mundo está concienciado con el problema de los bosques, en cambio, el consumo de papel se ha disparado en las últimas dos décadas y no creo que se recicle tanto papel como se consume. La comodidad del consumidor ha llevado a generalizar el uso del papel para las necesidades más diversas y que hace tan solo unos años eran cubiertas por otros productos que, tras lavarse, eran usados una y otra vez. Por ejemplo me estoy refiriendo a los pañuelos y servilletas de papel.

Estos hábitos de consumo, sin duda son muy cómodos, pero ahora bien ¿Son correctos y compatibles con la protección del Medio Ambiente?. Es desde luego un tema para reflexionar.

FUTURO DEL CARLISMO

13. ¿Qué es hoy el Carlismo?

El Carlismo, que siempre ha tenido una presencia política constante en la vida española, hoy ve esa presencia muy reducida pero permanece como hecho sociológico en la sociedad española de tal modo que, no pocas fuerzas políticas con representación institucional buscan en él cierta legitimación en sus demandas.

No obstante, el Carlismo constituye un corpus doctrinal completo, que ha demostrado en sus casi doscientos años de historia que es permanentemente actualizado, por lo que no se puede fraccionar a conveniencia.

Hoy, el Carlismo político, tras su utilización y manipulación por el franquismo además de por algunos errores propios, se encuentra muy perdido, pero el día que sepa presentarse ante la opinión pública con la coherencia, dignidad, sinceridad y generosidad que siempre le han caracterizado creo que el hecho sociológico volverá a tener su expresión política. Las ideas que representan el carlismo, es parte del patrimonio de nuestro país.

14. ¿Tiene futuro el Carlismo?

El Carlismo tiene más futuro que nunca. Desde hace muchos años estamos advirtiendo que hay que respetar los derechos de los pueblos y de las personas, utilizar el diálogo como forma básica para resolver cualquier conflicto, cumplir y respetar todos y cada uno de los derechos humanos, fomentar una economía inclusiva, solidaria, que tenga como objetivo principal el bienestar de la persona, en definitiva, luchar por una sociedad más justa y solidaria, por la que siempre ha luchado el Carlismo.

15. ¿Qué puede aportar el Carlismo a la sociedad española del siglo XXI?

Pues creo que algo que le falta de forma notoria: coherencia y sentido común.

El Carlismo tiene una propuesta original de estado y de sociedad, que concibe a Las Españas como una realidad pluri-soberana en la que se armonizan los derechos y libertades colectivos e individuales por lo que Carlismo aporta una propuesta política factible que puede hacer superar los problemas que hoy plantea nuestro país.

Hoy, cuando en Las Españas se habla de soluciones que eviten la corrupción y garanticen la representatividad política, resulta que el Carlismo ya propuso hace décadas contra la primera la instauración del “Juicio de Residencia” en virtud del cual, un cargo público debe rendir cuentas sobre su gestión y sobre el patrimonio adquirido durante la misma y como garantía de representatividad de los cargos electos el “Mandato Imperativo” que obliga al cargo elegido a cumplir aquello en virtud de lo cual ha sido elegido y de no hacerlo faculta al elector para revocar el mandato otorgado.

16. ¿Usted plantea alguna reivindicación hacia el Trono de España?

Me ha hecho usted muchas preguntas interesantes y me temo que ahora me hace la que, en secreto, deseaba hacerme desde un principio.

Cierto es que soy depositario de unas obligaciones históricas, pero mire usted, España está a la cabeza europea del paro juvenil, tiene casi cuatro millones de parados, es el tercer país de la Unión Europea en pobreza infantil y casi un veintiocho por ciento de la población está en riesgo de pobreza o exclusión social.

Con este panorama, la reivindicación por la que usted me pregunta, resulta una pura frivolidad.

Lo fundamental es estar dispuesto a colaborar en la resolución de los problemas que afectan a mi país desde la posición que las circunstancias me indiquen.

17. ¿Qué mensaje mandaría a los carlistas de hoy?

Que sigan luchando como siempre lo han hecho, con esfuerzo y lealtad, buscando solamente servir a nuestra Causa, no a intereses particulares. Mi padre siempre me enseñó que los carlistas son un tesoro que hay que cuidar, que son un ejemplo de fidelidad y de entrega generosa y desinteresada. Desde aquí aprovecho para mandar un gran abrazo a todos los carlistas, hombres y mujeres, que siguen luchando por el triunfo de nuestras ideas, en situaciones muchas veces difíciles y siempre incomprendidas.