Los historiadores Emilio Majuelo y F. Javier Caspistegui y la directora de museos, Susana Irigaray, junto a los técnicos del Museo del Carlismo Silvia Lizarraga e Iñaki Urricelqui.

Diario de Noticias

23/01/2019

Maite González

Asimismo, se han revisado los contenidos referentes a la Segunda República y Guerra Civil, cumpliendo así el mandato del Parlamento

El Museo del Carlismo ha reformado su exposición permanente, de manera que se han revisado los contenidos existentes hasta ahora en torno a la Segunda República y Guerra Civil. Al mismo tiempo, se ha ampliado la muestra, incluyendo el periodo comprendido entre el fin de la contienda en 1939 y hasta las primeras elecciones democráticas en 1979, incluidos los sucesos de Montejurra en 1976. Con esta renovación se cumple la resolución aprobada en 2017 por el Parlamento de Navarra por la que se instaba al Gobierno foral a revisar los contenidos de la exposición permanente del Museo del Carlismo.

Así, el mandato del Parlamento solicitaba que estos contenidos fueran fieles “al papel jugado por el Carlismo, en cualesquiera de sus variantes, durante la Segunda República, el golpe de estado franquista y su represión, la Guerra Civil, el franquismo y la transición, incluidos los sucesos de Montejurra, hasta las elecciones democráticas”.

Los cambios en el museo han incluido además la incorporación del bilingüismo, al estar los textos hasta ahora únicamente en castellano, así como mejoras en la iluminación de las salas.

ACTUACIONES

Como se ha indicado, el proyecto ha incluido dos partes diferenciadas. Por un lado, los cambios introducidos en la sala existente, en la que se han revisado los contenidos de la Segunda República y de la Guerra Civil. Y por otro lado, se ha acometido la ampliación del espacio expositivo, para lo que se ha utilizado el patio del edificio. Esta ampliación permite repasar la historia del Carlismo desde 1939 hasta 1979. El primer trabajo ha estado dirigido por el historiador de la UPNA Emilio Majuelo y el segundo por el de la UN Francisco Javier Caspistegui.

Según explicó ayer la directora del servicio de museos del Gobierno de Navarra, Susana Irigaray, “la resolución parlamentaria era muy clara en el sentido de que había que introducir el papel desarrollado por el carlismo en la Segunda República, Guerra Civil y represión, así como ampliar la exposición mostrando la evolución de este movimiento entre 1940 y 1979”. La directora de museos explicó que para ello se han incorporado nuevas piezas, documentos y elementos gráficos, muchos de ellos pertenecientes al centro de documentación del propio Museo del Carlismo y otros cedidos.

Por su parte, el historiador Emilio Majuelo explicó que “había que transformar toda la época de los años 30, no se visualizaba la importancia del movimiento carlista en aquel tiempo tan problemático. Y además había una ausencia clamorosa, que era todo el franquismo”.

La renovación de la exposición incluye referencias a este movimiento y su importante raigambre popular, así como datos sobre su importancia en las distintas convocatorias electorales. Asimismo, se muestra su militarización en el requeté y también su papel en la represión desatada a raíz del golpe de estado de 1936, aspecto que hasta ahora no se abordaba, según explicó el historiador.

EVOLUCIÓN

Por su parte, la zona del patio se ha dejado para el periodo que siguió al fin de la guerra. “Por primera vez habían ganado una guerra, pero pronto se dieron cuenta de que no les dejaban intervenir en el régimen que habían contribuido a levantar, mientras que sí que había sectores del Carlismo cómodos con este régimen”, explicó el historiador Francisco Javier Caspistegui. Por ello, añadió este profesor, “se fueron creando dos líneas, hasta llegar a la clara oposición al franquismo de una de ellas”.

Esta nueva zona expositiva incluye documentos gráficos y audiovisuales y hace referencia a ese proceso de evolución, al papel de Carlos Hugo o los sucesos de Montejurra de 1976, entre otros aspectos.

DETALLES

Piezas. En la parte renovada se incluyen por ejemplo un estandarte alusivo a la unificación Falange-Carlismo de 1937, así como la bandera de la partida de Barandalla, un banderín del requeté del Pamplona, así como el pendón de la quinta división de Navarra. Asimismo, pueden verse mapas sobre la importancia del movimiento popular carlista y también otro que sitúa el alcance de la represión de 1936 en Navarra.

Piezas. Por su parte, el área nueva habilitada en el patio cuenta con variada documentación gráfica y audiovisual de 1939 a 1979.