Diario Vasco

16/02/2019

La charla tendrá lugar tras la presentación del libro ‘La guerra carlista en Gipuzkoa’ de Jose Antonio Recondo Bravo

El lunes a las 19.00 horas en la sala Niessen tendrá lugar la presentación del libro ‘La guerra carlista en Gipuzkoa. Tolosa y San Sebastian: dos modelos contrapuestos (1872-1876)’ y la conferencia posterior ‘Errenteria en la Guerra y años prébelicos (1868-1876)’, impartida por su autor Jose Antonio Recondo Bravo.

La obra de Recondo es el resultado de la labor de años de investigación, de recopilación de datos en archivos y bibliotecas públicas y privadas, así como un trabajo de campo en los diferentes escenarios bélicos.

Asimismo, para la preparación de la charla, que contará con la introducción del forense Francisco Etxeberria Gabilondo en calidad de representante de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, el autor ha revisado durante los últimos dos meses la documentación existente sobre el tema en los archivos de los ayuntamientos de Errenteria y Oiartzun. En la conferencia también se contará con la colaboración de la asociación La Ilusión de Errenteria.

Un pedazo de historia

El autor e impulsor de la conferencia, Jose Antonio Recondo, considera que la temática es «muy interesante» ya que las guerras carlistas «contribuyeron de forma decisiva en la forja de nuestra identidad como pueblo».

«La abolición foral decretada por el gobierno de la Restauración fue percibida por todos los vascos como un castigo colectivo. Esta interpretación determinó que en las generaciones posteriores creciera el interés por la cultura vasca y se reafirmará el sentimiento de identidad como pueblo», explica el autor.

En la conferencia se prestará una atención especial a los acontecimientos sucedidos en Errenteria durante los años de guerra y preguerra. «En agosto de 1873, a los 8 meses de iniciada la guerra, los carlistas lanzaron una ofensiva en todos los frentes, y se hicieron dueños del territorio en las provincias vascas y Navarra. Errenteria sufrió, al igual que el resto de poblaciones liberales, la amenaza carlista. Tenía 3.200 habitantes en 1870. Aunque probablemente no eran mayoritarios los liberales, sí había bastantes vecinos de esa ideología. Se pudo armar una milicia de defensa o voluntarios de la libertad bastante numerosa; llegó a alcanzar los 140 efectivos. Sin embargo, no fueron suficientes para asegurar la villa», ha contextualizado el autor.