El evento, organizado por el dirigente carlista tortosino Víctor Cervera, tuvo lugar el 10 de abril en el Museo de la ciudad, en el Aula Didáctica, un extraordinario centro, Patrimonio Industrial Arquitectónico, ubicado en el antiguo matadero de Tortosa. Estuvo presentado por el concejal Domingo Tomàs, en representación de la Alcaldesa Maritxell Roigé.

El autor -que expuso su presentación en lengua catalana-,  hizo una especial referencia, en general a los carlistas catalanes represaliados por el franquismo en esa época, y en particular a dos carlistas tortosinos que fueron multados, uno en 1941 y el otro en 1945. El primero, Miquel Llopis Riba, por el gobernador civil de Tarragona, alegando “la celebración de un acto público con escándalo sin la debida autorización” y el otro, Joan Segarra Prats, fue multado por el gobernador de Castellón, toda vez que se le sancionó por un acto “contra el orden público en una romería que tuvo lugar en Morella” (municipio de Castellón). En la sala, entre los asistentes, se encontraba uno de los hijos de Miquel Llopis, fallecido en 2007 estando en posesión de la Cruz de la Legitimidad Proscrita, concedida por Don Carlos Hugo.

Miguel Llopis.

Miralles proporcionó pruebas de tres carlistas muertos a manos de los franquistas, uno de los cuales ejecutados y dos por maltrato en cautividad. Es la punta del iceberg de una campaña anti-carlista que fue alimentada principalmente por la Falange y, tal vez, por el Ministerio del Interior controlado por Falange, especialmente durante los mandatos de Serrano Suñer y Pérez González; las estructuras interiores, en particular los gobernadores civiles, parecen clave en la ejecución de esta política.

Tras la extensa exposición sobre la represión franquista sufrida por el carlismo, Miralles hizo referencia a la reciente destrucción -realizada por gentes fanáticas e indocumentadas-, de dos monumentos erigidos ambos por el carlismo –no por el régimen- en las Tierras del Ebro, cercanas a Tortosa. Lo fueron en memoria, uno de ellos, de los requetés del Tercio de Montserrat muertos en Quatre Camins-Punta Targa, cota 427, durante la Batalla del Ebro, y el otro, dedicado a los republicanos que les habían hecho frente desde la cota 481, cuyos restos –desenterrados por lluvias y erosión- fueron meticulosamente recuperados por los carlistas ¡¡en 1968!!, erigiendo el citado segundo monolito-osario en la citada cota. Ambos han sido destrozados. El primer monumento era una cruz de piedra, y el segundo, dedicado a los republicanos, un monolito con una cruz labrada y una inscripción que decía: “La Germantat del Terç de Montserrat als que aci moriren. Pax Dei”

Miralles -que pertenece al Grup per la Recerca de la Mermòria Històrica de Castelló-, recordó que todos los requetés muertos y recuperados del Tercio de Montserrat, fueron trasladados a un mausoleo sufragado por el carlismo catalán, que fue ubicado en el monasterio de la montaña de Montserrat y que, ahora, ciertos políticos pretenden que se elimine en aplicación de la Ley de Memoria Histórica, por considerarlo nada menos que ¡¡franquista!!

Estos “gestas”, realizadas por intolerantes e ignorantes, fueron considerados por el historiador Josep Miralles como hechos grotescos realizados por gentes que desconocen o no quieren saber la verdad sobre el antifranquismo del movimiento carlista que seguía a Don Javier de Borbón Parma y a su hijo Don Carlos Hugo, tal como se demuestra en el libro que ahora ha presentado en Tortosa, tras haberlo hecho en distintas ciudades de las Españas como Pamplona, Málaga, Sevilla, Barcelona o Castellón.