Txalaparta

13/11/2019

El sacerdote navarro Patxi Larrainzar cultivó a lo largo de su vida diversos géneros literarios, como la novela, la biografía, la poesía o el ensayo político y religioso, pero sin duda alcanzó fama y popularidad en el articulismo periodístico y en el teatro. Escritor prolífico y dramaturgo autodidacta, estrenó más de una docena de obras originales y adaptaciones, además de haber escrito numerosas piezas que permanecen inéditas. Hombre de izquierdas, ciudadano comprometido y solidario, dejó una honda huella a pesar de su muerte prematura. Txalaparta, que ha editado una parte sustancial de su obra en prosa, da a conocer con este volumen su teatro más popular.

Solo once meses después de los asesinatos de Montejurra de 1976, Patxi Larrainzar se atreve a convertir en personaje y subir al escenario a uno de los criminales, “el hombre de la gabardina”, en Carlismo y música celestial. La exitosa Navarra sola o con leche, de 1978, es el primer texto teatral que da voz a la viuda de un campesino inocente, fusilado y cuneteado en las primeras horas de la Guerra Civil, y es respondida por la ultraderecha con una bomba en el Pequeño Teatro de El Lebrel Blanco. Utrimque roditur, un repaso crítico a la historia de Navarra, provoca un agrio debate en el Parlamento foral por dar la palabra en escena a un miembro de ETA. Su radical sátira contra el Opus Dei, Ensayo general para la conquista del cotarro, se convertirá en obra maldita cuando una mano negra impida su estreno.

Con estas y otras obras teatrales, Larrainzar logró el éxito como dramaturgo en el ámbito vasconavarro, con un teatro popular, didáctico y político sin antecedentes en el país. “Cura rojo”, intelectual comprometido y polemista insobornable, fue un agitador de conciencias y animador de controversias durante la llamada Transición, tamizando sus textos con el peculiar sentido del humor navarro. Su trabajo cobra extraordinaria vigencia a los 40 años de ser escrito. Hoy, cuando la crisis económica y moral, la corrupción generalizada y el cuestionamiento de la vieja política que encarna el “Régimen del 78” son más palpables que nunca, su Teatro de agitación -selección antológica de sus textos, de la mano de Víctor Iriarte-, que permanecía en su mayoría inédito, es una pieza ineludible para cualquiera que quiera enfrentarse a la pasada, presente y futura realidad socio-política navarra.

Patxi Larrainzar, un cura asilvestrado y un extraordinario escritor

Estudió en el seminario de Pamplona y en la Universidad Pontificia de Comillas. En una primera etapa fue párroco de Uriz y coadjutor de Lumbier; en América fue profesor de la Universidad Católica de Santiago de Chile, lo que le marcó profundamente. De nuevo en Navarra, estuvo de párroco en Lerga antes de acabar definitivamente en la parroquia de la Rochapea, donde, muy a su pesar, su figura fue creciendo hasta su muerte precoz en 1991, a los 54 años de edad. Todo el mundo lo recuerda como un personaje excepcional: popular y querido por sus parroquianos; ciudadano comprometido y solidario; escritor incisivo y prolífico, que alcanzó fama y popularidad en el articulismo periodístico, que difundió en revistas como Herria 2000 Eliza, Punto y Hora de Euskal Herria y en el periódico Egin. Aunque cultivó casi todos los géneros literarios. Entre ellos destacan, en novela: La provocación, Pecados veniales de un cura asilvestrado, Diario suburbano de Pamplona, El desertor, Adiós Monseñor, Pega, pero escucha, Pamplona se hunde y otros chandríos, Crónicas secretas del nuevo reino de Navarra, Es peligroso creer en Dios. En teatro: Carlismo y música celestial, Navarra sola o con leche, Pampilonia circus, Pamplona detrás del telón, Utrimque Roditur, Ensayo general para la conquista del cotarro. Txalaparta, que ha editado una parte sustancial de su obra en prosa, publica la antología Teatro de agitación, que recoge su teatro más popular, que marcó toda una época.