Diario de Noticias (Navarra)

03/12/2018

Alberto Ibarrola Oyón

Con una frecuencia inusitada y de forma recurrente se arremete contra el carlismo desde algunos sectores de izquierda, obviando la interesante evolución ideológica que protagonizó esta corriente durante el franquismo y que le llevó al socialismo autogestionario, que recoge sus tradicionales posturas contrarias a la política económica liberal y al centralismo, y que, a diferencia del Tradicionalismo, le confiere un carácter democrático. Al parecer, algunos dirigentes de izquierda ignoran que el carlismo, lo mismo que el socialismo, más allá de cuestiones dinásticas, surge en oposición a la explotación del hombre por el hombre que impusieron en el siglo XIX el liberalismo económico y la primera revolución industrial, y en defensa de los derechos forales, lo autóctono y las tradiciones populares. Esta postura favorable al mantenimiento de las culturas autóctonas propició que su mayor arraigo lo obtuviesen donde existía una mayor autoconciencia, es decir, Euskal Herria, Catalunya y Galicia, pues, en efecto, el carlismo constituye un precedente del nacionalismo democrático. En Navarra y País Vasco, las huestes carlistas se echaban al monte en defensa de los fueros al grito exultante de laurak bat. Esos ataques e incomprensión resultan todavía más injustos cuando provienen de antiguos socios de coalición, puesto que el Partido Carlista participó en la fundación de Izquierda Unida. (más…)